Estimado Presi: He comprobado que mi amada esposa me traicionó, una vez más, entregando fotografías
de mi persona para que sean publicadas en la página de la magna institución Tango y Truco. Pero lo peor de todo es la imagen que presenta el Tesorero en dicha fotografía, pobre, se va deprimir cuando vea que
alguna vez fue joven y que curtía pinta tipo Domenico Modugno (o algo así). En fin, esa no era la sombra de Don El Oriental, era el auténtico. Cordial Saludo, la culpa no es suya.
El Secretario
N. de la R. En rigor, la culpa sí es nuestra, porque la secretaria consorte pidió que elimináramos al marido.
De la foto, suponemos