Presentación
Aquí estoy nuevamente con ustedes luego del resonante éxito del primer concurso de cantores aficionados que colmó holgadamente nuestras expectativas e instalaciones cantidades de llamadas y e-mails como
el de Marcial Rocamora lleno de reproches y otros misteriosos y difíciles de interpretar como ese que dice: Tito quemá esas cartas no sabemos si es el pedido de un tema o una velada amenaza o la
entusiasta manifestación de una alegre piromaníaca. En fin, no todos son laureles. Este logro nos ha animado a realizar una serie de eventos vinculados al tango por ejemplo las clases de tango que
esperamos culminen con bailes dirigidos a todo público el experto y el principiante. También el maestro Etchegoyen nuestro querido vasco dará clases de guitarra y canto en forma grupal. Los días jueves
en horario a convenir. También comenzamos con los grupos de tango una vieja costumbre retomada, se trata de juntarse con la intención de escuchar tangos cantores y orquestas y abrirse a la polémica.
También como en el concurso de cantores estará permitida la violencia verbal y física. Otra idea interesante surgida de la inmensa cantidad de deserciones de gente anotada para cantar y que decía
displicentemente a mí anotame que vengo sin falta y a último momento arrugaron por ejemplo el caso más curioso fue el del capitán Ernesto un viejo lobo de mar que desertó dos veces a pesar de haber
invertido tiempo y dinero en su frustrada actuación. Hombre de recia estampa vinculado al mundo marino, mandó confeccionar para su actuación un uniforme de capitán blanco con alamares dorados en el saco,
y en la gorra lucía dos bellos pelícanos haciendo el amor mientras comían una paella. Además contrató a los célebres músicos y compositores El Toro y El Perro para que le escribieran tres temas con
reminiscencias marinas. Un inspirado tango "el Cornalito" la bella milonga "Morfate un salmón al roquefort"y "El plato fuerte"; un estilo criollo de intenso dramatismo enmarcado en un paisaje bucólico
intitulado "Porqué no te perdés un poco en algún renegrido rincón de la cholga de tu hermana" nombre rebuscado si los hay pero que relata una parte muy importante del argumento.nosotros entendemos que
eso de cantar en público, aunque sea aficionado (el público), da pánico. Así que inventamos un artilugio para que los cantores tímidos puedan hacerlo con comodidad. Debemos reconocer que la idea original
fue copiada del show que daba Hebe Darno, la dama de la ducha, en el cabaret Dragón rojo la que al avanzar su edad e ir perdiendo la belleza pero no las mañas se mostraba detrás de una cortina de baño
ligeramente transparente logrando momentos de intenso erotismo. Así que nosotros vamos a instalar una cortina que separe al cantor del público y así lograr una cierta intimidad que venza la intimidad de
los mismos. Como verán hay muchas novedades. Yo mismo he tratado de hacer un modesto aporte escribiendo un libro que toca temas hasta hoy poco cuestionados, como la relación de los artistas y muy
especialmente, músicos y cantores tienen con el público. Daré dos breves ejemplos: uno se trata de una anécdota real contada por el propio protagonista que era ni más ni menos que el zorzal criollo quien
encontrándose en un elegante ágape fue interpelado por la condesa de Chesterfield, quien luego se convirtiera en generosa mecenas del morocho, de ésta manera; Carlos, la próxima semana doy una cena muy
especial y como sé que usted es un gourmet me gustaría contar con su presencia. Aah Carlos, no se olvide de llevar la guitarra. A lo que el Zorzal respondió prestamente: Gracias condesa, pero mi guitarra
no come. Y el otro ejemplo es totalmente hipotético: si nos encontráramos en cualquier asado de los domingos con un grupo de lo más heterogéneo; un odontólogo, un mecánico, un arquitecto, un herrero y un
músico y cantor es practicamente imposible escuchar éste diálogo; che Cacho, ¿trajiste el torno? (dirigiéndose al dentista) porque tengo una muela hecha mierda, me parece que me vas a tener que
hacer un tratamiento de conducto, dale no seas maricon. O bien al mecánico: Mirá Ernesta que te traje los bujes. Bajá las herramientas así me hacés el tren delantero. O al arquitecto que se disponía a
morder un choripan: Cholo pará, pará que me tenés que hacer una comodidad alla en el fondo algo sencillo una piecita y un baño total es para mi suegra. Eso sí, que no desentone con el entorno. Pero
cuando se trata del pobre músico es inevitable que promediando el vino algún cargoso empiece a gritar ¡que cante Tito! ¡que cante Tito!golpeando con el tenedor una botella y obteniendo la inmediata
adhesión de la concurrencia que se convierte en temible barra brava y corea ¡que cante! ¡que cante!. Cuando lo consigue y el pobre músico trata de obtener el silencio y el clima propicio para iniciar su
actuación es cuando automáticamente alguien comienza a contar un cuento por lo bajo entre risotadas, un grupo de mujeres se levantan y comienzan a recoger la vajilla y los pibes a jugar a la pelota. De
esta extraña relación y de otras trata este interesanta libro que como agregado y producto de una ingeniosa estratagema de marketing cuenta con la mayoria de sus páginas en blanco, para que además de su
contenido literario sea utilizado como practico anotador para el moderno levantador de quiniela que quisiera estar elegante, para el joven artista que al pasar accidentalmente por un parque ve a una
joven desnuda abra su libro y haga unos rápidos croquis. Por último aprovechando la suavidad y tersura de sus páginas si el lector tuviese una súbita indisposición pueda higienizarse satisfactoriamente.
Reserve su ejemplar en el bufet.
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